Hace un tiempo leí una lista de los elementos indispensables en un KDrama, y quise traducirlo, pero entre una cosa y otra no pude. Hoy me he puesto, he añadido algunas más y aquí está el resultado.
Con todo el amor que siento hacia las producciones coreanas, lo que es, es. Aunque es cierto que las historias están cambiando mucho, algunos estereotipos se mantienen, y es lo que podéis leer a continuación.
Si viviéramos dentro de un drama coreano:
Si tienes un mejor amigo, estará enamorado de ti con seguridad. Y tú, secretamente, también lo estarás.
El cuadrado amoroso es un DEBER en tu vida.
Tú y tu novio siempre jugaréis a perseguiros el uno al otro en una pista de patinaje, en la nieve o en la playa. Te reirás sin razón y tu novio de empujará jugando, pero con su fuerza cruzarás la habitación volando. Pero no importa, aun seguirás riéndote como loca.
Los hermanos/primos/tíos-sobrinos siempre se enamorarán de la misma chica, tú.
En Corea los giros en U están permitidos en la conducción. Si el protagonista decide ir a buscarte de repente, nunca habrá tráfico en el lado hacia el que gira.
Tendrá también la habilidad de pagar la factura en 0'1 segundos si te vas enfadada de la cafetería en la que estáis.
Verás borrachos y vomitonas todas las noches que salgas. Seguramente tú seas una de ellos.
Si eres rica, eres una imbécil.
Si eres pobre, eres un ángel.
Te irás a dormir y te levantarás perfectamente maquillada.
No estudias con todas tus fuerzas a no ser que te acabe sangrando la nariz.
Si lo hace, probablemente tengas cáncer, no tendrás dinero para pagar la operación que puede salvar tu vida y, sin saber porqué, la enfermedad progresará rápidamente.
Siempre pedirás zumo o café en la cafetería, pero NUNCA lo beberás.
Siempre llamarás a tu novio por su título de trabajo, o simplemente sunbae. Nunca por su nombre. NUNCA. Seguramente ni siquiera tenga uno.
Si os amáis DE VERDAD debéis morir juntos al final, preferiblemente congelados.
Si viajas a América volverás milagrosamente convertida en una mujer de éxito. Si vas a Inglaterra, volverás como la mujer más fashion del país. Si te quedas en Corea sólo cambiará tu peinado.
Y si vuelves sin razón aparente, es que tienes cáncer.
Si te quedas bajo la lluvia más de 5 minutos terminarás con fiebre y desfallecida, por lo que rápidamente te llevarán al hospital, por supuesto NUNCA en ambulancia, siempre a caballito.
Aunque seas pobre y no tengas para comer, nunca repetirás el mismo modelito 2 veces.
Y podrás tener móvil y pagar la factura del teléfono.
Si salvas a alguien que está a punto de ser atropellado le empujarás y entonces esperarás a que el coche te golpee a ti.
Conduciréis un coche impresionante, caro, elegante, y con la marca tapada con cinta plateada.
A no ser que no tengáis un duro, y entonces cogeréis el bus o el metro.
Tendrás algún hermano/hermana/gemelo/a perdido/a, y seguramente no tengas ni idea.
Si no quieres responder tu teléfono no puedes apagarlo. Tienes que quitarle la batería. Sólo por si acaso.
Tu novio, como todos los coreanos, puede beber con facilidad, fumar, cantar de maravilla y tocar el piano. Normalmente todo al mismo tiempo y en el mismo restaurante que tiene un piano que dejan tocar a cualquiera.
Él, si merece la pena, habrá estudiado en el extranjero. Mucho mejor si es en EEUU.
Si no ha estudiado, o lo ha hecho en Corea, es un desgraciado de la vida.
En algún momento de vuestra relación le dejarás, conteniendo las lágrimas, antes de ir al aeropuerto y montar en el avión. Él te buscará, dará vueltas y más vueltas, pero una columna, un grupo de turistas o *añadir elemento sólido* impedirá que te vea.
Antes habrá intentado detenerte abrazándote por detrás.
Si bajas del avión y vuelves a Corea después de un tiempo, son OBLIGATORIAS las gafas de sol.
Alguna vez te volverás loca de enfado, y tu novio, estoicamente, te agarrará por el brazo, haciéndote girar 180º y no dislocándote el hombro de milagro.
Él parecerá medir 2 metros, aunque sólo mida 1'70, gracias a los ángulos de cámara.
Para él está permitido el maquillaje, y, en ocasiones, un puntito de barra de labios.
Para tu desgracia, siempre acabarás subiendo en el ascensor con alguien que te hace sentir incómoda. Aunque haya 6 ascensores distintos, siempre subierás en el que está el bastardo al que odias.
Si te golpeas la cabeza perderás la memoria.
A menos que seas fabulosamente rica, tus suegros te odiarán. También tu cuñada.
Pero no por mucho tiempo; en el penúltimo capítulo terminarán queriéndote de repente.
Puede que tu cuñado se esté muriendo por tus huesos.
Sólo hay 2 maneras de besar: presionar sus labios con tu boca completamente cerrada durante un largo e incómodo tiempo; O entregándote a la otra persona y chuparle el alma por la boca.
Él siempre acertará con el tamaño del anillo, aunque nunca haya cogido tus manos.
Te quedarás embarazada la 1ª vez que tengas sexo.
O te bese en la frente.
O te coja las manos.
Si conseguís superar grandes obstáculos juntos, uno de vosotros debe morir. Probablemente a causa del cáncer.
Tu novio, como todos los coreanos, puede con 6 tíos de los malos, de los que visten de negro. Sobre todo si le rodean y van atacando uno a uno. Cuando se den cuenta del truco, atacarán a la vez, y tu pobre novio recibirá una paliza del copón, y lo dejarán tirado en medio del almacén polvoriento en el que han estado peleando. Con seguridad habrá un tonel ardiendo en alguna parte.
Por supuesto tú habrás visto todo con tus propios ojos, gritando aterrorizada y llorando como una desesperada en vez de llamar a un ambulancia, o a la policía.
Pero no importa, porque al día siguiente el machote de tu novio estará perfectamente, salvo unos cuantos rasguños y algún vendaje. Pero nunca, JAMÁS, con un ojo morado.
No habrá vivido una pelea de verdad a menos que los tíos malos hayan jugado sucio y hayan sacado algún bate de beisbol para colpearle.
Si estudias en EEUU serás una estudiante top y hablarás inglés fluidamente, mientras que los demás te seguirán el rollo, porque el resto del mundo no podrá entender ni una sola palabra de lo que hablas.
No importa lo grande que sea Seúl; siempre verás a tu novio pasear con la lagarta que quiere quitártelo.
Si estáis hablando confidencialmente, dejaréis la puerta abierta para que una 3ª persona escuche vuestra conversación.
Aunque tengas lavadora, preferirás pisotear tu ropa para que quede más suavecita.
Alguna vez en vuestra vida serás abofeteada o abofetearás: ¿Enfado? Bofetada. ¿Venganza? Bofetada. ¿Traición? Bofetada.
Tu chófer siempre se apellidará Kim, que para eso es el apellido más común en Corea.
Si no tienes novio, ni perro que te ladre, aparecerá de la nada un coreano apañado al que puedas contratar para que se haga pasar por tu pareja, y si las cosas se ponen feas, os casaréis "de mentirijillas".
Las buenas chicas no conducen. Las malas sí.
Aunque en alguna ocasión la buena chica sí conducirá, pero lo hará tan mal que todos nos preguntaremos cómo ha conseguido la licencia.
Alguien caerá al agua con la ropa puesta.
Probablemente viajes a Jeju en un momento u otro.
Y si no paseas por la orilla del Han no eres una coreana que se precie.
Tu novio conseguirá un gran trabajo, pero acabará presentando una carta de renuncia por tu bien.
Si hay una fiesta de compromiso, los protagonistas nunca se casarán.
Tu hermano pequeño se enamorará de su compañera de trabajo, una ajumma que le saca 10 años y de lo más basto.
A no ser que la basta seas tú y te hayas ligado al hermano de tu amiga, al que sacas 13 años.
¿Alguna más que añadir? ¡La lista está abierta!